Datos biográficos
Fecha de nacimiento: 12/01/1938
Nacionalidad: Española
Comarca de residencia: Santander
Fecha de la entrevista: 04/08/2026

«No me sentía como un héroe. Me sentía un trabajador con dificultades. La gente del pueblo me ayudaba». Así resume José Merino Arroyo (Benimaclet, Valencia, 1938) buena parte de los treinta y seis años que pasó entre Liberia y Ghana. Había llegado allí como hermano de San Juan de Dios y acabaría recorriendo poblados con una enfermera, un conductor y una traductora, pasando consulta, poniendo vacunas y aprendiendo a trabajar con los medios disponibles para acercar la atención sanitaria. África no fue para él un destino pasajero, sino una parte decisiva de su vida. 

Valenciano casi por accidente y cántabro de corazón, su raíz estaba en Bustillo del Monte, en el valle de Valderredible. Su historia comenzó también bajo el signo de una guerra. Nació en enero de 1938, cuando su familia se encontraba en Valencia. Al terminar la contienda, su padre perdió el trabajo como guardia municipal por «desafecto al régimen» y todos regresaron a Valderredible. José creció entre tierras pobres, ovejas, frío y largas jornadas, en una infancia en la que la escuela convivía con el cuidado del ganado y las faenas del campo. Recuerda la harina escondida bajo los asientos del tren de La Robla, los trabajos acordados en el Concejo y los domingos de baile: «La pandereta ha marcado una época».

A los dieciocho años dejó aquella vida posible e ingresó en la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, siguiendo la primera huella de su hermano Emilio, ya misionero. Pasó por Palencia, Santurce, Santa Águeda, Madrid y Burgos antes de ser enviado a Roma, donde estudió Espiritualidad y Misionología. Más tarde se formó en Enfermería en la Universidad Complutense de Madrid. Después desarrolló su labor sanitaria en Liberia y Ghana. En Monrovia y Asafo trabajó en hospitales y dispensarios y, con el tiempo, asumió también tareas de administración y responsabilidad dentro de la comunidad.  Asimismo, allí fue superior de la comunidad de Hermanos de San Juan de Dios. José rehúye cualquier lectura heroica de aquellos años: «Todos trabajábamos con un fin, que era el bienestar de la gente».

También fundó en 1967 el Saint Joseph Warriors Football Club, que alcanzó la Primera División y, a lo largo de su historia, ganó tres ligas y dos copas nacionales. La dedicación al equipo llegó a ocuparle tanto que decidió pedir el traslado a Ghana: sentía que su vida religiosa le exigía un cambio. 

Muchos años después, en 2001, volvió a Cantabria llevando consigo todo aquello que no cabía en una maleta. Religioso, enfermero, misionero, conocedor de varias lenguas, fundador de un equipo de fútbol y poeta. Desde su regreso la poesía ha ido ocupando buena parte de su tiempo: ha escrito doce libros, entre ellos Vidas sin rumbo (2020), Imágenes del ayer (2022) y Árbol florecido (2025), y todavía sigue escribiendo. A los 88 años, cuando mira hacia atrás, no necesita engrandecer el recorrido: «Me siento bien. He actuado con conciencia y no me arrepiento de nada». 

Ver biografía ampliada de José Merino Arroyo
Equipo de realización

Entrevistadora: Zhenya Popova
Operador de Cámara y montaje: Txatxe Saceda