Datos biográficos
La historia de Eloy Velázquez empieza en las manos. En una navaja sobre una vara de avellano, en la masilla sobrante de un cristal roto. En la necesidad de dar forma a algo cuando alrededor predominaban el blanco y negro, las estampitas de santos y una educación hecha de obediencia. Nació en 1949 en Belmonte, Asturias, y creció en Santander, en una familia vinculada al mundo de las antigüedades.
En aquella España de posguerra, el arte abrió una grieta. Un libro de expresionismo alemán le reveló que podía ser “un refugio para ser tú mismo”. Años después lo resumiría desde las aulas: “La creación sin libertad no puede existir”. En 1968 viajó a París, poco después del Mayo francés, y allí encontró una ciudad atravesada por manifestaciones, talleres libres y una libertad que contrastaba con la España de la que venía. De regreso a Santander estudió Magisterio, participó en el grupo musical Nuevos Juglares, dirigió durante varios años la Galería Velázquez y consolidó su trayectoria artística dentro de la llamada Generación de los 80 del arte cántabro.
Su obra ha transitado la pintura, el grabado, la fabricación artesanal de papel y la escultura. En 2003 se doctoró en Historia de Arte con una tesis doctoral sobre el grabado en Cantabria, culminando una línea de investigación que acompañó buena parte de su trayectoria. También llevó el grabado al formato del libro de artista, colaborando con escritores y poetas en obras como Indocumentados, El Cuervo, Sex(t)o Sentido o Entrance. Sus grandes instalaciones —Desde el sur del silencio, No Crossing, Las flores de Ares, Paraíso panóptico o Wonderland— convierten la materia encontrada en una reflexión sobre la memoria, la denuncia y la fragilidad humana.
La docencia fue la otra gran línea de su vida. En Liérganes convirtió el colegio y parte del pueblo en una escuela abierta al arte; en Santa Clara formó a generaciones de jóvenes estudiantes de arte. “El arte está en la cabeza, no solo en las manos”, resume.
Hoy sigue trabajando en su estudio de Santander, entre cuadernos, madera y memoria. “Ahora nosotros somos los viejos”, dice al mirar el relevo del arte cántabro. Pero su historia no habla de cierre, sino de transformación: la materia cambia de forma, la experiencia pasa a otras manos y la creación continúa mientras la vida empuja.
Ver biografía ampliada de Eloy Velázquez Gómez
Equipo de realización
Entrevistadora: Zhenya Popova
Operador de Cámara y montaje: Txatxe Saceda







